Para el logro de los objetivos, metas, aspiraciones y buen éxito de todo lo que uno se plantea, necesitamos la motivación y la concentración del propósito, del pensamiento, del sentimiento y acción. A través de la hipnosis la persona descubre su capacidad de concentración y se potencia. Teniendo como resultado una capacidad para fijar la intención sobre una idea o una actividad de forma selectiva, sin permitir que factores externos, de su entorno, ni factores internos, como el pensamiento, no lo distraiga de su propósito.
En el campo académico, esta capacidad de concentración va complementada por técnicas de estudios, que es un conjunto de herramientas fundamentalmente lógicas, que ayudan a mejorar el rendimiento y facilitan el proceso de memorización y estudio. Lo que hace que una persona sea más apta y saque mejor resultado en una asignatura que en otra es la motivación que ésta implica en la materia. También se trabaja la motivación creando una predisposición más adaptada a la materia en fin.
El rendimiento de un deportista está basado en dos aspectos: el fisiológico y psicológico. Y los dos van unidos durante el desarrollo de una actividad. Separar, comparar ambos aspectos es absurdo, pues uno depende del otro. Es bien conocido los entrenamientos apoyados en la imaginación para mejorar un resultado deseado en el golf, tenis, futbol, ajedrez, etc.… La hipnosis es una herramienta muy útil y de gran eficacia en ésta campo.